
Este sábado 24 de octubre de 2026, desde las 12:00, encendemos la cruz en Lammhaus. Reserva tu lugar por WhatsApp al 098 720 3133.
Imagina una tarde fresca en Quito. El fuego crepita, la leña se va volviendo brasa y, a su lado, un cordero entero, abierto y extendido sobre una cruz de hierro, se dora lentamente. No hay prisa. Solo el aroma, el calor y la promesa de un sabor que no se parece a ningún otro.
Eso es el cordero a la cruz. Y en Lammhaus, la parrilla de La Floresta, es una de nuestras pasiones.

Una técnica tan antigua como el fuego
Cocinar carne junto al fuego, en lugar de encima de él, es una de las formas más antiguas de cocinar. El cordero a la cruz es heredero de esa tradición. Es muy conocido en la Patagonia de Argentina y Chile, donde el “cordero al asador” o “a la cruz” es casi un ritual: se hace en el campo, al aire libre, y reúne a la familia y a los amigos alrededor del fuego durante horas.
La idea es sencilla y, al mismo tiempo, exige oficio. El cordero se abre, se extiende sobre una estructura de hierro en forma de cruz y se clava en la tierra, inclinado, frente a las brasas. El calor llega de forma indirecta. La carne no se quema: se va cocinando despacio, con el humo de la leña y su propia grasa.
Nuestra cruz
Cuando cumplimos 10 años, uno de los logros que más celebramos fue haber construido una cruz especial para cocinar el cordero como siempre lo soñamos. Y el 24 de enero de 2025 cerramos nuestro aniversario con un evento de cordero a la cruz que quedó en la memoria de quienes nos acompañaron.
Desde entonces, la cruz es parte de la casa. Pero no la encendemos todos los días: el cordero a la cruz se sirve solo en eventos especiales. Es un ritual que pide horas de fuego y preparación, y por eso lo reservamos para ocasiones que merecen celebrarse.
Lo criamos. Lo servimos.
Para cocinar a la cruz no sirve cualquier animal. Hace falta un cordero bien criado, con la carne y la grasa en su punto. Por eso trabajamos con el cordero de nuestra hacienda: lo criamos y lo servimos. Conocemos su origen, su crianza y su calidad, y eso se nota cuando el fuego hace su trabajo.
El ritual, paso a paso
Cada cordero a la cruz es distinto, pero el ritual se parece siempre:
1. Preparar el fuego. Se enciende la leña con tiempo. Lo que cocina no son las llamas, sino las brasas, y hay que alimentarlas durante toda la cocción.
2. Montar el cordero. El cordero se abre y se sujeta con firmeza a la cruz, para que quede extendido y se cocine de forma pareja.
3. Primero el lado del hueso. Tradicionalmente se empieza con el lado del hueso hacia el fuego. Así el calor penetra despacio y protege la carne.
4. Paciencia. Son horas de cocción. Se mueve la brasa, se ajusta la distancia de la cruz y se vigila sin descanso.
5. La vuelta. Al final se gira la cruz para dorar el lado de la piel, que queda crocante y llena de sabor.
6. El punto justo. Cuando la carne se desprende con facilidad y la piel cruje, el cordero está listo.

¿Por qué sabe tan distinto?
El secreto está en el calor indirecto y en el tiempo. A diferencia de la parrilla, donde la carne recibe el calor directo de las brasas, en la cruz el cordero se cocina “de costado”. La grasa se derrite lentamente y baña la carne, el humo de la leña la perfuma y la piel se dora sin quemarse.
El resultado es una carne jugosa por dentro, con una corteza dorada por fuera y un sabor ahumado que solo da el fuego abierto.

Un plato para compartir
El cordero a la cruz no es un plato individual. Es una celebración. Se piensa para grupos, para mesas largas, para cumpleaños, reuniones familiares o encuentros entre amigos. Es comida que se espera junto al fuego, conversando, y que se disfruta en conjunto.
Por eso nos gusta tanto, y por eso lo guardamos para nuestros eventos especiales. Representa lo que queremos que sea Lammhaus: un lugar para reunirse alrededor del fuego.
El fuego en todas sus formas
La cruz es una de las maneras en que trabajamos con el fuego. En Lammhaus también tenemos:
- La parrilla, el corazón de la casa, donde preparamos nuestros cortes y las hamburguesas de cordero y de pollo.
- El horno de leña de algarrobo, para cocciones largas.
- La cocina lenta, donde nacen el seco de cordero y el ossobuco.
Cada técnica muestra una cara distinta del mismo producto. La cruz, sin duda, es la más espectacular.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el cordero a la cruz?
Un cordero entero, abierto sobre una cruz de hierro y cocinado lentamente con el calor indirecto de las brasas.
¿Puedo pedir cordero a la cruz cualquier día?
No. El cordero a la cruz se sirve solo en eventos especiales. Escríbenos por WhatsApp para saber cuándo es el próximo.
¿Dónde está Lammhaus?
En Andalucía N24-151, en el barrio de La Floresta, Quito. Somos la parrilla de La Floresta.
¿De dónde viene el cordero que sirven?
De nuestra hacienda. Lo criamos y lo servimos.
¿Cómo reservo?
Por WhatsApp al 098 720 3133 o por teléfono al (02) 322-8218.
¿Cuál es el horario?
Consulta nuestro horario en Google Maps.
Ven a vivirlo
Si nunca has probado un cordero a la cruz, o si lo probaste y no lo olvidas, escríbenos. Como solo lo preparamos en eventos especiales, te avisamos cuándo encendemos la cruz y cómo reservar tu lugar. Y cualquier otro día, te esperamos con la parrilla, el seco de cordero, el ossobuco y nuestras hamburguesas.
Reserva por WhatsApp al 098 720 3133 o llama al (02) 322-8218. Consulta nuestro horario en Google Maps.
¡Nos vemos en Lammhaus, donde el cordero a la cruz es más que un plato, es una fiesta alrededor del fuego! 🔥